




Proyecto sobre la alfarería: recuperando la memoria de los centros alfareros del Alt Urgell
Durante siglos, la alfarería fue una actividad esencial para la vida cotidiana y la economía del Alt Urgell, ya que abastecía a los hogares de todo tipo de utensilios y tejía una red de oficios fundamentales para el territorio. El origen de la investigación actual se encuentra en un hallazgo arqueológico excepcional en el yacimiento del Pati de les Monges de La Seu d’Urgell, donde se localizaron dos hornos de los siglos XVI-XVII. Este descubrimiento demostró por primera vez la existencia de una producción local de época moderna, lo que cambió la creencia tradicional de que toda la cerámica utilizada en la ciudad se importaba de centros externos como Barcelona.
Ante este hallazgo, en el año 2024 el Espai Ermengol – Museu de la Ciutat impulsó un estudio etnográfico para profundizar en esta historia, un proyecto desarrollado por la Associació Obagues con el apoyo del Ecomuseu de les Valls d’Àneu y el Departament de Cultura de la Generalitat de Catalunya.
Esta investigación se ha estructurado en diversas fases consecutivas que abarcan desde el año 2024 hasta la actualidad. La primera de ellas se centró en La Seu d’Urgell y Castellciutat, donde se documentó la trayectoria de grandes familias artesanas como los Tor de Cal Tupinaire, activos desde el siglo XIX, o los Ticó de Castellciutat, además de talleres históricos como Cal Gispert o Cal Domenjó. Gracias a la colaboración de las familias, se pudieron inventariar sesenta y tres piezas de uso doméstico destinadas principalmente a la cocina.
Posteriormente, la segunda fase potenció la recuperación de la memoria oral mediante la grabación de cinco entrevistas audiovisuales a descendientes de los talleres Tor, Domenjó y Ticó, así como a Josep Torra, del museo de la teja en Montferrer, y al historiador Lluís Obiols. Paralelamente, se localizó un antiguo horno de tejas y ladrillos en desuso en Coll de Nargó, ampliando así el mapa del patrimonio industrial de la comarca.
De cara al futuro inmediato de este año 2026, el proyecto tiene prevista su continuidad explorando nuevos talleres de La Seu d’Urgell que todavía no han sido estudiados y ampliando la investigación a otros puntos de la comarca, concretamente a Tuixent.
La combinación de la arqueología, los objetos preservados y la memoria viva ha aportado luz sobre aspectos clave de este oficio que apenas aparecían recogidos en los libros de historia. Por un lado, se ha descubierto que la alfarería funcionaba como un sistema de producción puramente familiar, en el que las mujeres y los niños participaban en tareas tan importantes como el secado, el transporte y la venta. Por otro lado, las fuentes orales han permitido recuperar secretos técnicos como la ubicación de las canteras de arcilla locales de la Torre de Solsona, el Firal, la Paella o Bellestar, además de conocer los procesos propios de cada alfarero para elaborar esmaltes únicos. El estudio también ha revelado una red invisible de conexión pirenaica por la que circulaban los conocimientos, como demuestra el caso del bisabuelo de la familia Ticó, que se formó en Bellver de Cerdanya antes de establecerse en Castellciutat. Toda esta producción se caracterizó por una clara funcionalidad adaptada a la vida de montaña a través de recipientes como tupines, ollas o escudillas, un modelo tradicional que acabó desapareciendo a mediados del siglo XX con la llegada de los nuevos materiales industriales.
Más allá de los hechos históricos, el Proyecto sobre alfarería nace como un homenaje y reconocimiento a los últimos alfareros y a sus familias, que han custodiado este legado cultural en sus propios hogares como parte de la memoria colectiva. Para todas aquellas personas que deseen escuchar los testimonios en primera persona y conocer de cerca sus experiencias de vida, las entrevistas grabadas pueden consultarse directamente a través de la lista de reproducción del Proyecto Terrissa en YouTube:





